venerdì, ottobre 26, 2007

'el conquistador'

Ha apoyado sus manos, una sobre la otra encima de su vientre. La mirada perdida en la estrechez de la infinita calle sin salida en la que transcurren sus días. Sus pensamientos vuelven una y otra vez a las últimas horas en el hospital, después de la paliza que le dieron aquellos niñatos. Aun no entiende como puede haber gente así en el mundo.

La gente del barrio tampoco lo entiende. ‘El Conquistador’, aunque un poco conflictivo a veces, no es mala gente. Es un ermitaño, huraño, un tipo al que le gusta estar solo. Todo el mundo sabe que tiene familia en la ciudad, pero hace mucho tiempo que decidió cambiar de vida, abandonarlo todo para perseguir un sueño en algún país extranjero. Nadie sabe si llego a atraparlo o si simplemente lo rozo con la punta de sus dedos sucios. Si saben de la mirada bondadosa de ‘El Conquistador’ con cualquier gesto de bondad, ya sea un bocadillo, algo de ropa, un cigarro o invitarlo a una copa de tinto. A ‘El Conquistador’ le encanta el tinto, de ahí su nombre, del cartón de tinto ‘El Conquistador’ que lleva siempre bajo su brazo. Aunque bien podría hacer referencia a la conquista de su sueño.

Esta noche es la primera después de la paliza. Los cartones que ha puesto encima del banco, ni cortan el frío que sopla en la plaza ni ablandan el duro acero; así que los moratones le molestan más de lo normal. Esta pensando que quizás se equivoco de camino, que tenia que haber seguido una vida convencional: casarse, tener hijos… Si lo hubiera hecho esta noche tendría una cama donde dormir y un techo que lo protegería de la lluvia que amenaza con caer. Pero no se puede dar marcha atrás, y si lo hiciera tendría ataduras, y la infinita calle sin salida, seria más corta y sin esa plaza a modo de ensanche, que hace tanto dejo atrás y en la que aprendió a jugar, a beber, a divertirse. Esa plaza en alguna ciudad de algún país en la que vivió, y fue feliz.

venerdì, ottobre 19, 2007

el zorro y el principito

-¿Quién eres? -dijo el principito-. Eres muy lindo...
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-. ¡Estoy tan triste!...
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-. No estoy domesticado.
-¿Qué significa “domesticar”?
-Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro-. Significa “crear lazos”.
-¿Crear lazos?
-Si -dijo el zorro-. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
-Empiezo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... Creo que me ha domesticado...
-Es posible -dijo el zorro-. ¡En la Tierra se ve toda clase de cosas...!
-Si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos de color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo...
El zorro calló y miró largo tiempo al principito.-¡Por favor... domestícame! -dijo.

El principito. Antoine de Saint-Exupéry.

giovedì, ottobre 11, 2007

lobito por atun

No creas, yo también lo he pensado. Que detrás de todas aquellas palabras, de todas las metáforas, detrás de todo aquello no hay nada. Tengo la sensación de haber sido solo reflejo de lo que tú eras, de haber existido solo en tu mirada, en las lecturas que hacías de lo que escribía. Es duro pensar haber sido simple fachada que tapa el vacío, como en la estrategia de caracol. Es duro entender porque algunas personas no van mas allá del intercambio de frases bonitas a través de esta red en la que algunos permanecemos enredados. Que falta de conciencia la caída en lo mundano, en las frases de todos los días, en la rutina martilleante que levantan las baldosas amarillas del camino. Que triste tener conciencia, haberme creído atún y ser simple lobito.

lunedì, ottobre 01, 2007

Fede o el peso de la memoría

Se quejaba todo el tiempo de una cosa y de la contraria. Inconscientemente intentaba dar lastima, demostrar que siempre era el que estaba peor, y que tan mal como él no lo pasaba nadie. A los ojos de los demás cansaba, todo el día con la misma cantinela, siempre hablando de si mismo y tratando a los demás de esa forma tan déspota. Lo que peor llevaban los que lo rodeaban eran sus cambios de humor, sus subidas y bajadas siempre a gran velocidad, su carácter inconstante que pasaba de la alegría y la euforia más infinita a la miseria más ínfima. Desde fuera unos pensaban que la solución era fácil, que solo le hacia falta un buen polvo, pero quienes más lo trataban creían que eso no era suficiente, que probablemente a estas alturas de la vida, después de tantos años, debía de tener la autoestima tan baja que solo la ayuda de un profesional podría servir de algo. Poco a poco han dejado todos de tratarle, aquellos con lo que pago su carga interna de mala leche primero, y después los que se cansaron de tener que andar haciendo encaje de bolillos para que no coincidiera con los demás. Lo ultimo que se sabe es que se fue de casa de sus padres cuando estos, cansados de ver su sombra languidecer lentamente en el sofá intentaron ayudarle.
No se puede andar tirando permanentemente de un lastre que puede terminar hundiéndote, un suicida al que se intenta alejar de la torre gorda del castillo, donde siempre vuelve con mayor o menor fortuna para matarse un poco. Por eso un día dejaron caer el lastre y empezaron a volar libres, sin ataduras por compromisos; aunque eso no evita que el peso de la memoria los lleve al agua fría de una noche de invierno como aquella en la que salió de sus vidas.

venerdì, settembre 21, 2007

vuelta de vacaciones

Cuatro días en la feria de mi pueblo. Organizar la despedida de soltera de mi amiga Amalia. Trabajo por la mañana y por la tarde para terminar cosas urgentes. Cena en casa de la prima de Azul. Ir al súper. Encargar unas camisetas. Cena en casa de uno de mis compañeros de piso de Roma. Ir a una despedida de soltero. Ir a ver a mi abuela. Disfrutar. Buscar una empresa que haga las obras que le hacen falta a mi bloque de pisos, luchando a la vez con la Gerencia de Urbanismo. Quedar con Vulcano. La despedida de soltera. Limpiar mi casa. Queda con V. Ir a la playa. La boda de mi primo (en la playa). Hacer un armario en mi cuarto. La boda de una prima segunda con la que me he criado. Ver a V. Empadronarme en Sevilla. Cambiar la puerta de la calle por una que no parezca una caja de muerto, no deslumbre y que no se abra de una patada. Ir de un lado a otro de Sevilla recogiendo a gente. Buscar una corbata. La boda de mi amiga Amalia.
Normal andar un poco perdido, y no tener a veces casi tiempo, y caer reventado en la cama. Mientras termino todo esto, una canción que me encanta y que he redescubierto en feria.

lunedì, settembre 03, 2007

ahora que...

Pirámide de Maslow. Vamos subiendo escalones cuando vamos satisfaciendo las necesidades de los estratos inferiores. A veces hemos sido esclavos de esas necesidades, por mucho tiempo o por poco, como lo podemos ser de nuestras palabras y de algunos de nuestros silencios.
Podemos ser incluso esclavos de hechos que están por realizar, hechos aplazados a la sombra de los cuales esperan otras decisiones. Decisiones muchas veces bastante más importantes que esos hechos. Uno aplaza, aplaza y aplaza y se acomoda placidamente, sin tomar esas decisiones que antes o después uno tiene que tomar.
Escribo esto porque creo que ha llegado el momento, ahora que alguien me dio un empujón para subir un escalón, de tomar ciertas decisiones, aunque lo primero de todo es acabar la carrera, que ya va para tres años que debía haberla terminado. Escribo esto cuando no sé que voy a hacer con mi vida, donde terminar o donde empezar según se vea; si dedicarme o no a lo que he estudiado o buscarme la vida por otro lado. Cada vez me convence menos el que seria mi campo profesional, pero tampoco hay nada que me llame especialmente. Escribo esto el día que cumplo veintisiete años, y que veo que va siendo hora de coger el toro por los cuernos y tomar todas las decisiones que haga falta tomar, ahora que tengo fuerzas para hacerlo. Ahora que...

Ahora que tengo veinte años
Ahora que tengo veinte años,
ahora que aún tengo fuerzas,
que no tengo el alma muerta,
y me siento hervir la sangre.
Ahora que me siento capaz
de cantar si otro canta.
Hoy que aún tengo voz
y aún puedo creer en dioses...
Quiero cantar a las piedras, a la tierra, al agua,
al trigo y al camino, que voy pisando.
A la noche, al cielo, a este mar tan nuestro,
y al viento que por la mañana viene a besarme el rostro.
Quiero alzar la voz por una tempestad,
por un rayo de sol,
o por el ruiseñor
que ha de cantar al atardecer.
Ahora que tengo veinte años,
ahora que aún tengo fuerzas,
que no tengo el alma muerta,
y me siento hervir la sangre.
Ahora que tengo veinte años,
hoy que el corazón se me dispara,
por un instante de amar,
o al ver un niño llorar...
Quiero cantar al amor. Al primero. Al último.
Al que te hace padecer. Al que vives un día.
Quiero llorar con los que están solos,
y sin ningún amor van pasando por el mundo.
Quiero alzar la voz, para cantar a los hombres
que han nacido de pie,
que viven de pie,
y que de pie mueren.
Quiero y quiero y quiero cantar.
Hoy que aún tengo voz.
Quién sabe si podré mañana.
Pero hoy sólo tengo veinte años.
Hoy aún tengo fuerzas,
y no tengo el alma muerta,
y me siento hervir la sangre...
(Esto tenía que haber sido colgado el sabado, dia 1 de Septiembre, pero por causas externas, además de un punto de alzeimer no ha podido ser colgado hasta hoy)

martedì, agosto 28, 2007

anche tu mi manchi

Pronto se cumplirá un año desde que entraste en mi vida, en el plano físico, en aquel mes de Noviembre, frío que hiciste cálido con tus palabras, con esa forma tan tuya de acariciarme el brazo. A pesar de todo sigues recordando que al principio no te contestaba, no respondía a tus comentarios, ni siquiera a los que hacías en nuestro italiano común, ese que dices que nunca hablamos. No sé cuantas veces te pediré disculpas, a pesar de que lo dices bastante en broma (o eso parece).
De fondo siempre Sevilla y Madrid, Casa Sierra, un ático donde te tratan a cuerpo de rey, sitios bien, nada de cutreces, una chica que me abraza y a la que me gusta abrazar, alguien que cuando se pone a pensar en sus cosas mira al infinito con la boca abierta y con al que te gusta picar, cine, música, palabras, muchas cervezas, algo de vino, maldades varias, gamberreos, y mucho amor, el que sabes que te profeso.
Yo también te echo de menos. Anche tu mi manchi, ma presto ci vedremo.
Grazie mile per questi giorni a Madrid. Canto con te se tu dopo canti con me...

mercoledì, agosto 22, 2007

dos pajaros de un tiro

Recuerdo las canciones de uno de los dos pájaros sonando en casete en el coche de mi padre, en aquel peugeot 504 blanco al que enganchábamos la caravana para ir de viaje en verano y que teníamos que parar en las cunetas porque se calentaba. Sonaban entonces Mediterráneo, Elegía, Poema de amor, He andado muchos caminos, Señora, Fiesta, Barquito de papel... Y después llegaron otras más, algunas en catalán como La Tieta o Ara que tinc vint anys. Pasando todas a formar parte de la banda sonora de mi vida, como de la de tantos otros.
El otro pájaro llegó más tarde, de manera completa a mi vida, aunque siempre ha estado ahí. Es mi “cantautor”, quizás porque ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y sabe conectar con las generaciones que vienen detrás. Hago mil y una referencias a él en algunos de mis posts, a algunas de sus canciones: Calle Melancolía, Que se llama soledad... e incluso algún video como el de A la orilla de la chimenea. Es un provocador nato, poeta, crápula incorregible.Anoche los dos se volcaron en el escenario del Estadio Chapín de Jerez, y los que fuimos a verlos con ellos. Fue un mano a mano de bromas, de canciones intercambiadas, de canciones compartidas. De recuperar algunas melodías olvidadas, de gritar, de reírnos con alguna equivocación y de dos bises. Un concierto muy divertido y a la vez muy tranquilo, que recomiendo a todo aquel a quien le gusten estos dos señores. Estos dos artistas de verdad, de esos que demuestran que lo son en giras de verano que recorren de una punta a otra la piel de toro y no por vender más discos que otros.


martedì, agosto 07, 2007

este no es un verano más

La forma de vivir las vacaciones de verano varía a lo largo del tiempo.
Los de la infancia eran veranos largos, de varios meses en el campo. Veranos de polos en la Venta Suárez, de coca colas calientes a las tres de la tarde bajo un olivo en la cuneta de la carretera, de barro, de girasoles, de bicicletas por los carriles, de agua oxigenada y mercromina. Veranos de contar minutos para completar las dos horas de digestión para poder meternos en la piscina, de barbacoas los domingos, los mayores después de los niños.
Con los primeros vellos púbicos llegan los veranos con limite en los primeros días de septiembre. Horas robadas por el latín (maldito calvo cabrón) y la filosofía. Horas muertas de calor haciendo cola para la preinscripción, el miedo de no poder estudiar lo que quieres, viajes locos en el autobús entre el pueblo y la capital.
Y después los veranos de la carrera, más duros en cuanto a estudios, más cortos porque los exámenes acaban más tarde. Horas de reencuentro después del invierno, sudando juntos en la biblioteca. Desayunos en la Plaza. Horas de estudio que cundían a pesar de las que perdíamos con la cháchara. Noches comiendo pipas y contando chistes al lado del puesto de la Paca. De dos botellines por uno de mahou si dejábamos la cruzcampo. Y ahora los veranos de ‘haz todas las cosas que no has hecho durante el invierno’, de pasa unos días con tus padres, de botellones con tus amigos. Veranos un poco por obligación, porque si por mí fuera veranearía en octubre. Disfrutando de la que ahora es mi ciudad, a pesar de que cada vez somos más los que estamos por aquí en agosto. Horas que no paso frente al ordenador porque las duermo, y porque en mi cuarto hace calor. Noches con él. Días raros poniendo focos en la cocina. No poder escribir porque no hay inspiración que valga. Playa, pueblo, Lisboa... ¿Veranos que necesitarán otro para descansar? Espero que no. Nos vemos a la vuelta, o los días que pase por aquí entremedio, aunque a algunos los veo en Madriz (tengo que hacer alguna llamada). Prometo volver, aunque creo que no será como antes, pero volveré.

giovedì, luglio 05, 2007

cuento para V.

Érase una vez que se era un corazón que se había parado hacia tiempo, tal vez cansado del largo bregar, tal vez por esa manía de su dueño de forzarlo siempre contra quien no debía. Aun parado, el corazón guardaba el calor provocado por los latidos y por la sangre que un día bombeo. Por eso aun no había sido sustituido por otro, y seguía con sus mataduras, con sus cicatrices, con sus golpes, encerrado en aquella jaula de huesos.
Un día, paseando por un infinito reducto de cristal, donde todo lo bueno y todo lo malo tienen cabida, los ojos vieron una figura alta acercarse. Las piernas se pararon, el cuerpo entero petrificado, las retinas captando al otro ser, que se iba haciendo más nítido conforme la distancia entre ambos disminuía.
Observaron los ojos entonces una cara con ojos oscuros y barba. Se dibujaron sus ropas: una camiseta de rayas, un pantalón corto y unas chanclas sacadas de algún rincón de la infancia. Y dos objetos en sus manos, que resultaron ser una pluma y un cuaderno.Cuando estuvo tan cerca que sentía su aliento sobre la cara y lo entrecortado de su respiración, levanto la mano en la que tenia la estilográfica, y con un roce seco y certero, abrió en dos el pecho que guardaba el corazón mustio. Soltó la pluma y metió la mano manchada por la tinta de mil cartas en aquel hueco templado. Al solo roce de sus dedos, el corazón comenzó de nuevo a latir, con una nueva música, con un nuevo compás, con el compás de quien le había dado de nuevo vida.

martedì, giugno 19, 2007

surrealismo al cuadrado

En Ardales y Mollina (Málaga), Izquierda Unida ha comunicado las bajas cautelares a sus concejales por arrebatar las alcaldías al PSOE, en el primer caso pactando con Falange Autentica, y en el segundo con el PP. Noticias como esta me llevan a pensar varias cosas, desde lo más normal a lo más disparatado, a pesar de una ley de Memoria Histórica, de los setenta años pasados desde la Guerra Civil, de los treinta de las primeras elecciones democráticas y de los muertos de uno y otro bando. A pesar de los gobiernos de derecha y de izquierda (el centro no existe, lo representamos los ciudadanos). A pesar de todos los que se empeñan en enterrar lo que paso y los que se empeñan en desenterrar todo lo que no paso (y ya estoy hablando más de la cuenta).
Una de ellas sería que todo esta ya superado, al menos en esas localidades, y han superado los bandos vencidos y los ‘arriba España’ un día de los caídos. Mi cabeza me lleva a pensar una segunda cosa: todo lo que se haga por poder es poco, aun cuando se traicionan los principios más básicos de los partidos desde los que los candidatos se presentan. O peor aun, una tercera: que a los dirigentes de esos partidos no les entra en la cabeza que no valen las siglas en las elecciones municipales, solo las personas, solo las ideas; algo que no conciben la mayoría de los ciudadanos. Y lo ultimo que se me ocurre, es que este mundo tan loco se está volviendo tan surrealista que a veces se pliega sobre sí mismo, en un intento de superarse con un ‘más difícil todavía’. No sé porque pero la ultima es la opción que más razonable me parece. ¿Y a vosotros?

martedì, maggio 29, 2007

perdido

del mundo, de este mundo y de los otros también. Perdido entre sus sabanas, en sus ojos oscuros. Enganchado en su red de palabras. Su red de pescador, de pescador de hombres. Su red de gladiador con aversión a la arena que se escapa entre nuestros dedos. Dormido en su pecho con corazón de hombre de hojalata. Perdido entre su boca y su ombligo, atrapado en su sonrisa. Perdido por un camino de baldosas amarillas. Con los ojos llorosos de felicidad, sin necesidad ninguna de llegar a Oz. Disfrutando de cada detalle del camino a su lado. Disfrutandolo a él.

mercoledì, maggio 23, 2007

martedì, maggio 15, 2007

no se con que quedarme

Si quedarme con Betty Misiego y su moño tirante que parecía ser responsable de sus ojos achinados, o con las trenzas de Estibaliz que no tienen desperdicio, ni las barbas de Sergio. El traje de Amaya cuando canta con Mocedades tampoco se queda lejos, ni el modelito de Pertegaz de 14 kilos que le endosaron a Salome. El modelo de Patricia Kraus es para estudiarlo, pero el maquillaje, ¿quién se lo hizo? ¿Su peor enemiga? ¿O fue ella misma? Esos bailes de La Década con el Made in Spain, y los modelos de ellas, son para salir corriendo. El traje de Massiel pasó a formar parte de la vida de todos los españoles, junto a las tres coristas de detrás, incluida la fea altísima; asi que no puedo decir mucho de él. Si del de Lidia hace unos años, aquel de Ágata, con el que no escapamos nada nada bien. Y la cara de Nina con ese pelo enrizado y ese traje...Si es que no hay por donde coger casi nada. Por eso y porque no hay manera de ganar, yo soy de los partidarios de mandar cosas casposas y frikies. Me hubiera gustado ver a las Supremas o incluso a la Terremoto de Alcorcón montadas en un escenario de un país del este, y haciendo para D-calle un reportaje como los que hacían las azafatas del un, dos, tres en Ámsterdam... Eso si que seria televisión, como la de antes, como es Eurovisión, algo de antes... ¿o no es esto de antes?

domenica, maggio 06, 2007

amanece que no es poco

Amanece, un día nuevo, quizás una etapa nueva. Y a la vez lo mismo de siempre. Sueños de noches de verano, y olores de primavera en Nueva York. Llegan nuevos seres, nuevos personajes con los que adornar nuestras vidas, o quizás donde o con quien llegar a desarrollarlas por completo. Y alrededor los mismos entornos conocidos de siempre, donde de nada valen nuevas manos de pinturas a paredes que hay que sanear por completo. Mientras fuera el sol empieza a brillar, dentro yo estoy a punto de acostarme. Acostarme para despertar en un rato al nuevo día, con mi lista vieja de sueños viejos sin realizar a la que añadir algunos nuevos sueños que encontraré por el camino. Y en realidad, que más dan los sueños. Los sueños, sueños son. Y mientras fuera amanece... amanece... que no es poco.

sabato, maggio 05, 2007

martedì, aprile 24, 2007

me conformo... a veces...

Me conformo con que escriba las q como q y no como k. Y con que no masque chicle como una chabacana barriobajera cualquiera. Los hay que los esperan con estudios superiores. Yo pido que sea mono de cara, y que no tenga los dientes cada uno para un lado; esto es algo que pedimos siempre los que hemos estado con ortodoncia mucho tiempo. Que sea limpio, como dicen las viejas en el programa de Juan y Medio. Me da igual si es pasivo o activo, y no precisamente porque yo sea versátil, sino porque he llegado a un punto en el que eso me da lo mismo. Un poco inteligente si por favor, que no sea simple, que tenga conversación. Puesto a pedir, lo querría con buen cuerpo, pero tampoco es algo que sea indispensable. Eso si, tiene que beber; jamás podría tener un novio abstemio. Y gustarle mucho la calle; sino seriamos sencilla o complejamente incompatibles.
Y ante esto, preguntas. ¿Pido mucho o demasiado? ¿Me conformo con poco? A la primera, depende de cómo se mire. A la segunda decididamente no.
Y ante esto, esa frase que suele decirse en estos casos: Cállate que todo cae encima. Y mi respuesta: Pues que caiga ya.


mercoledì, aprile 18, 2007

puedo, puede, puedes, no puedo... o no quiero

Puedo...

...tratar de olvidarte. Intentar huir, después de todo, después de tanto. Ir al supermercado y llenar una cesta de todas las cosas que se comen cuando uno se pone un poco triste. Hacer oídos sordos, no seguir el sendero de migas que me dejas sin darte cuenta y perderme por el bosque en busca de nuevas aventuras. No temo a los lestrigones ni a los cíclopes ni al fiero Poseidón. Llenar mi tiempo de todas las actividades, de todas las ocupaciones. Puedo beber hasta perder el conocimiento y el control. Dormir en otras camas, con otros cuerpos. Pero al día siguiente sigues estando ahí, en mi cabeza, junto con la resaca. No puedo olvidarte. Tu lo sabes. Y yo también lo se. No me engañes.


¿Puedo?

¿Es políticamente correcto? ¿Está bien visto atiborrarse de todas esas porquerias que se compran los dias que uno quiere olvidar? No hablo de los helados de chocolate que nos muestran algunas series ñoñas. Hablo de patatas fritas, de aceitunas, galletas saladas, trozos de queso, galletas de chocolate, roscos y algun fiambre... De todo un poco o de todo un mucho, pero todo mezclado, para intentar matar cierto ansia que viene de visita de vez en cuando. Esos días de primavera ya tontos de por si en los que te ataca el desengaño de los amores cojos. Incluso cabe la posibilidad de beber solo en casa, una cerveza, dos... una litrona yo solo. ¿Esta bien visto? ¿O solo el helado de chocolate entra dentro del glamour que la sociedad nos presupone a muchos gays?

Pueden

Me pueden robar el cuadro del manillar de la moto. Me pueden robar si quieren la moto entera. Jode, claro está. Pero jode más cuando es en una bocacalle de Plaza Nueva. Seguramente una de las zonas más transitadas de Sevilla. Y te cabreas cuando vienes de tomar algo en el Salvador, donde la policía estuvo parada cerca de veinte minutos, intentando intimidar a quienes bebían cervezas sentados en los escalones de la iglesia, como si no tuvieran nada más que hacer. Pero claro, que la gente beba o no beba en la calle, haga o no haga botellón es un problema mucho más importante que el que uno no pueda dejar la moto en una de las principales plazas de la ciudad sin encontrarse solo la mitad. Donde irá a parar.

sabato, aprile 14, 2007

mercoledì, aprile 11, 2007

un día es un día

Dicen que nunca llueve a gusto de todos, pero hay días en los que la cantidad de lluvia que algunos necesitamos o que podemos soportar es la exacta. Te levantas cansado y exhausto, aun con el último suspiro entre los dientes, pero a la vez sonriente y feliz. Y es que hay días rarísimos en los que uno siente que las cosas están bien así. Que el equilibrio conseguido con el tiempo es más que correcto y que no hay necesidad de ir dando pasos en falso para perderlo, y mucho menos pasos atrás, pues ni retirarse ni probar tácticas que otras veces fallaron parecen ser las mejores opciones. Lo único que me preocupa de estos días es lo escasos que son, pero siempre disfrutándolos lo máximo posible.