lunedì, ottobre 01, 2007

Fede o el peso de la memoría

Se quejaba todo el tiempo de una cosa y de la contraria. Inconscientemente intentaba dar lastima, demostrar que siempre era el que estaba peor, y que tan mal como él no lo pasaba nadie. A los ojos de los demás cansaba, todo el día con la misma cantinela, siempre hablando de si mismo y tratando a los demás de esa forma tan déspota. Lo que peor llevaban los que lo rodeaban eran sus cambios de humor, sus subidas y bajadas siempre a gran velocidad, su carácter inconstante que pasaba de la alegría y la euforia más infinita a la miseria más ínfima. Desde fuera unos pensaban que la solución era fácil, que solo le hacia falta un buen polvo, pero quienes más lo trataban creían que eso no era suficiente, que probablemente a estas alturas de la vida, después de tantos años, debía de tener la autoestima tan baja que solo la ayuda de un profesional podría servir de algo. Poco a poco han dejado todos de tratarle, aquellos con lo que pago su carga interna de mala leche primero, y después los que se cansaron de tener que andar haciendo encaje de bolillos para que no coincidiera con los demás. Lo ultimo que se sabe es que se fue de casa de sus padres cuando estos, cansados de ver su sombra languidecer lentamente en el sofá intentaron ayudarle.
No se puede andar tirando permanentemente de un lastre que puede terminar hundiéndote, un suicida al que se intenta alejar de la torre gorda del castillo, donde siempre vuelve con mayor o menor fortuna para matarse un poco. Por eso un día dejaron caer el lastre y empezaron a volar libres, sin ataduras por compromisos; aunque eso no evita que el peso de la memoria los lleve al agua fría de una noche de invierno como aquella en la que salió de sus vidas.

11 commenti:

Vulcano Lover ha detto...

Pobre Fede... no encontrar el camino es algo duro... No aceptar la vida como es, inevitablemente nos hunde poco a poco... Tan poco que venimos a este mundo, no merece la pena detenerse en lo malo... Se sonríe un poco, que a veces es sólo la vida nos sonríe si le sonreímos nosotros primero.
Besos (ahora entiendo lo que me dijiste el domingo sobre este texto)

David ha detto...

¿Qué hacer en estos casos? Intentar tirar hacia delante para sacar a esta persona del ostracismo puede agotar, no es justo para todos los que le rodean. E incluso significaría asumir, sin más, su egoísmo. Pero puede hacer sentir culpable a uno en caso de que no luchar por él.

Natalia ha detto...

Ser bipolar no es nada fácil.
Ni para quien lo es, ni para quien convive con uno.
Al menos a eso me ha sonado la historia.

Un beso grande, que ilu que actualices de una vez.
Si es que V. te tiene a tiempo completo, no sé si eso me gusta, ehhhh.

Mart-ini ha detto...

Que bonito!!

luigi ha detto...

Pues eso es lo malo VULCANO, que la gente se para siempre en lo que no debe (hablo la vaca y dijo mu) y no saben disfrutar lo poquito bueno. Y que dificil no saber como abrirles los ojos...
Uno intenta tirar de ellos, pero cuando te das cuenta de que ellos no hacen ni por arrastrarse, dejas de tirar. Y a veces no le deseas ni un misero: buena suerte.
NAT, guapa! No es todo cosa de V.; hay mil cosas y mil jaleos más. Va de ser bipolar y la vez un poquito hijo de puta, pero eso es algo que solo conoce a quien le toca de cerca.
MARTINI, me alegro de que te haya gustado.
¡Besos a todos!

Pedro ha detto...

Hola amol!
A bipolaridad me ha sonao la cosa, sí...
Oye que te llamo y quedamos un día trankilamnt pa tomar algo y contarnos, vale?

Un beso.

Argax ha detto...

LA última parte está mejor así peque.

NO voy a opinar mucho porque ya hemos hablado del texto.

ME quedo con la idea de libertad. Es necesario liberarse aunque desde fuera pueda parecer egoísmo.

Enis del mar ha detto...

Nunca es fácil, pero a veces se hace aún mas complicado. Me da pena cuando no se consigue. Y pasa a menudo.

No Somos Petruccis ha detto...

creo que todos necesitamos la ayuda de un profesional...

Naxo ha detto...

Esos casos son complicados, pero no está en tu mano si no en la suya.
No puedes ayudar a alguien que no se quiere ayudar a sí mismo...

Antinoo Libre ha detto...

Qué complicadas las relaciones humanas... cada uno tiene la responsabilidad moral de tomar las riendas de su vida sin victimismos... ahí los demás no podemos hacer nada, y cuando lo intentamos sale mal.
Hay que mirar hacia dentro si queremos estar bien con los de ahí fuera... no es nada fácil... lo fácil es culpar y proyectar tu mal rollo a los demás...
Yo cuando veo a la gente cabreada, crispada permanentemente, por un lado me apeno al verles desperdiciar su vida, por otro me pregunto ¿qué habrá ahí debajo de todo esto? ¿qué habrá vivido esta persona, cómo se habrán conformado sus emociones, sus afectos, sus esperanzas, desde un principio????
jeje... deformación profesional... ;)
besitos!!!!