martedì, gennaio 30, 2007

manuela

Manuela debe andar alrededor de los sesenta. La conozco desde hace muchos años, sobre todo porque en Feria, es la que controla el baño de la caseta, limpiándolo de vez en cuando y reponiendo el papel higiénico cuando se acaba. Este año me di cuenta que de toda la gente que entra y sale de los baños, mi familia es la única que le pregunta como está y si necesita algo. Ella te lo agradece con la mayor de las sonrisas y mucho cariño.
Vive en una casa pequeñita que sus padres le compraron a su marido y a ella, aunque están separados, pero como este no tiene donde ir, sigue allí. También vive con ellos uno de sus nietos con su mujer y algún bisnieto.
Además de limpiar en alguna que otra casa, le limpia a Mento la peluquera, pero en vez de cobrarle dinero, Mento la peina todas las semanas y le pone el tinte de vez en cuando. Así uno puede ver a Manuela un día, todas vestida de rosa, con unas gafas de pasta rosa y el pelo a juego, al más puro estilo de una de las que salía en Grease. También algunas veces va a casa de Pepe y le hace las faenas. Dicen que Manuela y Pepe están liados. Pero ella es libre, a pesar de su marido, y lo mismo se la ve con Pepe que con algún otro. Incluso hay algunos que dicen se prostituyo, pero eso a muchos no nos importa, aunque habrá algunos a los que por desgracia si.
Últimamente se la suele ver de un lado a otro sorteando espárragos o lo que pilla. Vendiendo papeletas de esas que son cartas o números que tienen que coincidir con el del sorteo de la ONCE. Y cuando te ve, además de decirte a voces que le compres un número te planta dos besos muy sonoros que te dejan un poco colorao.
El domingo se vino para trabajar en la matanza, fregando cacharros, abriendo botellines... No se quien la convenció para cantar, y desde la barra, haciendo silencio previamente, entonó una canción que hablaba de una mujer de mala vida, de una mujer abandonada pero enamorada, y que hizo que se me saltaran las lagrimas. Porque uno, con los muchos personajes que hacen papeles de reparto en nuestras vidas, se vuelve muy tierno.

mercoledì, gennaio 24, 2007

imagenes que no tienen precio

Ir de vuelta del trabajo por la Avenida de la Constitución, a finales de Enero e inmersos en una ola de frío, y tener delante a tres guiris jovencitos en chanclas, camiseta de mangas cortas y bermudas, es una imagen que no tiene precio. Y seguir andando y encontrarte con que a una extranjera le estan haciendo una foto, metida en la obra del ‘¿porque lo llaman metrocentro cuando es un tranvía?’ con las obreras, es algo que tampoco. Si me prometen que imágenes de este tipo se repiten todos los días, hablo con mi jefe para entrar a las once y salir a las cuatro.

sabato, gennaio 20, 2007

desinformacion

Que el Sevilla sea nombrado el mejor equipo del mundo, es menos importante que el hecho de que Beckham se quede en el banquillo o que Eto’o siga lesionado. Que el Betis, de los últimos en la lista, desclasifique al Madrid para la Copa del Rey, es menos importante que lo que Calderón haya dicho de los jugadores. Que el Sevilla va en cabeza, pues nada; nada comparado con que el Madrid va tercero y el Barcelona segundo.
Todas las noticias siempre girando en torno a dos equipos, bipolarizadas como si no existieran más equipos y a veces como si no existieran más deportes. Donde más lo veo, en Antena 3, hasta suelo quitar las noticias de deportes de esta cadena. No entiendo de fútbol, no me gusta especialmente, pero me gusta estar informado, y el deporte forma parte de la información. Una información cuyo enfoque creo deberían plantearse, porque no todo el mundo es del mismo equipo y no a todo el mundo le importa todo lo que pase en el Bernabeu. Mientras que este momento llega o no, aunque no ensalcen nunca al otro equipo, seguiré alegrándome cada vez que el Real Madrid pierda.

giovedì, gennaio 18, 2007

azul 27


Por que estas conmigo desde que mi mundo existe, e incluso antes hubo momentos en los que estuvimos juntos. Por todas esas veces que me haces aterrizar de esos viajes en montaña rusa que me empeño en hacer. Por las miradas de complicidad cuando alguien nos pregunta si somos novios, y por lo mucho que nos reímos dando que hablar a la panda de cotillas de nuestro pueblo. Por los veranos en la Mela, bebiendo coca cola caliente debajo de un olivo a las tres de la tarde, bajo el cielo azul oscuro de un mes de agosto. Por los recreos del instituto con los nuestros y las risas y jaleos entre nuestras mesas aquel primero de BUP. Por todas las lagrimas vertidas el uno sobre el otro. Porque que lastima que no nos gustásemos mutuamente, aunque reconozcámoslo, estamos muy bien. Por todos los años pasados y todos los que nos quedan por pasar… Muchas felicidades, te quiero mucho.

martedì, gennaio 16, 2007

entendederas

Una banda terrorista que habla de alto al fuego poniendo bombas. Un aparcamiento de un aeropuerto que parece no tener megafonía o tener una deficiente. Un presidente del Gobierno que reprocha a la oposición el no acudir a una manifestación en la que no estuvo presente. Una oposición que exige una palabra en el lema de una manifestación para asistir y que cuando lo tiene decide no ir. Asociaciones de victimas del terrorismo más que politizadas. Rebajas en las que uno encuentra ropa de hace tres temporadas. Doce citas y ni un morreo. Una tienda llena de prendas que imitan al leopardo, que parecen recién salidas de Ucrania.
Si alguien entiende este mundo, que venga y me lo cuente…

venerdì, gennaio 12, 2007

martedì, gennaio 09, 2007

promesas que no valen nada

Aquí debería ir un post que he escrito sobre un tema del que prometí no volver a hablar. Lo prometido es deuda. Y esto demasiado…

domenica, gennaio 07, 2007

meme

Nominado por Pipistrellina, debo decir cinco cosas que no sepáis de mí. Tarea difícil, teniendo en cuenta que ya lo he hecho en más de una ocasión; pero bueno, allá vamos:

1.- Copiando un poco a Pipi, os cuento que mucha gente que pertenece a mi infancia y algunas personas que han llegado más tarde a mi vida como algún primo pequeño, me llaman Tete. Dice mi madre que porque iba siempre diciendo: te,tete… en el carro cuando era chico. Me gusta ese punto familiar y nostálgico que tiene; y no me gusta que ese tipo de diminutivos suele ser un poco pijo.

2.- Recojo de todo un poco, quizás principio de Síndrome de Diógenes. Es por eso que cuando veo algo al lado del contenedor o cuando algún conocido va a tirar algo, me haga falta o no, lo recojo. Como en mi casa no cabe ya nada y no me hace falta nada; ahora se lo regalo a mis amigos: a los que montan su casa, a los que restauran muebles, a los que lo quieren… Algo genético, pues alguna de mis tías también lo hace. Una de ellas hasta se encontró un día un abrigo de astracán que luce contentísima, a pesar de que mi prima no se le acerca cuando lo tiene puesto.

3.- Me río siempre, a veces demasiado. Me río hasta hablando, lo que hace que mucha gente que no me conoce mucho no me entienda, y más si son extranjeros como la pobre Julita, que me miraba con cara rara cada vez que le contaba algo. Menos mal que todo es que el oído se acostumbre.

4.- Algunas veces, cuando estoy muy borracho o por petición popular, bailo para atrás, agachándome un poco y retorciendo una de las manos como si fuera una folclórica cualquiera que esta a punto de recogerse la falda de volantes.

5.- A veces me sorprendo a mi mismo diciendo ‘te quiero’ en la noche oscura, a un vacío que ando tiempo esperando que se llene.
Y no nomino a nadie porque no me da la gana. Y punto en boca.

reyes magos

Me preguntaba mi prima por la imagen que se venia a mi cabeza cuando me decían Reyes Magos. Y los dos coincidíamos en la misma, cuando aun nos daban los regalos en Nochebuena. El patio oscuro a la subida de las escaleras del zaguán, al lado de la cancela. Al final de los tres escalones una silla de director y Baltasar que había venido a traernos los regalos a mis primos y a mí. Recuerdo esa especie de temor al acercarnos, los llantos de Alfonso y aquel parking azul y blanco que me regalaron y que termino desperdigado por La Mela. Lo veo todo como un poco borroso, como en una película de súper 8; como a veces me imagino muchas de las cosas del pasado. Aunque mi padre dice que fueron varios los años en que se disfrazo, para mi son solo uno. Me contaba el otro día que se ponía un corcho en la boca para hablar raro y un foco detrás que nos deslumbrara para que no lo pudiéramos ver bien… Pero sin duda lo mejor, es que dice que al final Alfonso se le acerco más calmado y le dio dos duros que tenia diciéndole: esto es para que le des de comer a tus camellos. Como echo de menos algunas veces esa inocencia de antes… y que afortunado fui en mi infancia. Casi tanto como ahora…

giovedì, dicembre 28, 2006

amarga navidad

Curioso pasar con solo un viaje de una hora, de la felicidad (más o menos fingida) que se vive un día de Navidad al reunirse toda una familia al completo, a la tristeza más dolorosa y profunda provocada por la perdida de un ser querido. Ni que negar que la muerte de alguien cercano marca fechas y es triste, pero que sea el día de Navidad es aun peor, eso es algo que marca para el resto de tu vida, y seguramente no solo a la persona que lo vive, sino que es una de esas cosas que uno lega a sus descendientes.
Hay quien piensa que los días esos en los que se reúne la familia son un coñazo, pero a mi me gusta. Me gusta porque lo paso bien, porque me río con mis primos y mis tíos cantando, bailando, tomándonos unas copitas… Y porque cuando llega uno de esos días tan tristes como el que cuento, uno se siente arropado y acompañado.
Afortunadamente, uno siempre tiene a sus amigos, aparte de la familia, que están para lo que haga falta. Lo mismo para coger el coche y buscar un termo para llenarlo de caldo, que para pedir mantas para la larga noche en vela.
No deja de sorprenderme esa capacidad de reacción, esa unión y amor que demostramos en los momentos más duros. Y es que no es un trago fácil, pero que sepas Amalia, que estamos ahí y aquí, para lo que necesites, para lo que necesitéis. Un beso fuerte mi niña. Te quiero mucho.

sabato, dicembre 23, 2006

lunedì, dicembre 18, 2006

ida

Voy a irme al centro a ver si desato a la compradora compulsiva que llevo dentro y me quito las penas a golpe de tarjeta de créditos. Pero antes me gustaría de deleitaros, aparte de con unos buenos bombones del Mercadona, porque reconozcámoslo, los Ferrero son caros y los dejamos solos para algunas privilegiadas de la cirugía), con una frase que he leído cuando iba andando a trabajar hoy. Esta escrita en una cartulina negra, con letras de colores, pegada en la pared de un bajo y pone algo así como: “Si quieres hacer tus sueños realidad… ¡Despierta!”. Y que viene a sustituir a una que ponía: “Escribe en tu corazón que cada día puede ser el mejor del mundo”. Y con esta botadura de canica tan maricona, me voy en plan hija de la Preisler (cualquiera de ellas). Si me queréis, no irse (así en plan Lola Flores en la boda de Lolita), que ya os hablare un día de mi infancia en las praderas austriacas…

venerdì, dicembre 15, 2006

domenica, dicembre 10, 2006

solo un sueño

Me senté en aquel chiringuito y no sabía que un chico como tu se iba a acercar a saludarme. No recordaba de que te conocía, pero tú, con la sonrisa amplia, la espalda ancha y el pelo rubio me devolviste al sitio donde nos presentaron. Miguel. Si, ya recordaba de que te conocía. Empezamos a hablar, nos dimos los teléfonos. Al poco tiempo me llamaron al móvil y abandone nuestra conversación. Al volver ya no estabas. En un momento en que te perdí de vista, te fuiste, y me quede solo, con un gusto amargo en la boca.
Sin poder sacarte de mi cabeza y sin tu número que debía haberse borrado, a los pocos días volví a aquel chiringuito; por si te encontraba de nuevo, pero no había rastro de ti. Fue por eso que me decidí a llamar a la persona que nos presento, y a pedirle tu número de teléfono. Pero no me dio tiempo a marcar, porque cuando colgué, recibí otra llamada inesperada, me llamabas tú. Y como la otra vez, empezamos a hablar, de todo un poco Miguel. Te conté lo que acababa de hacer y tú pensaste mal y me sorprendí riendo como algunos días antes. Pero de nuevo algo nos hizo cortar, nos hizo abandonar la conversación, y me impidió retomarla.
Eso mismo sucedió algunos veces más, como si el destino solo nos quisiera de forma intermitente; regalándonos momentos de felicidad de muy corta duración. Para una vez que encontraba a alguien que de verdad merecía la pena, que se interesaba por mi en serio, todo giraba en contra.
Fue ahí cuando me di cuenta, cuando me desperté para irremediablemente ser consciente de que todo había sido un sueño. De que ese es el único lugar en el que pareces existir. Y para darme cuenta a la vez de que algo dentro de mí parecía estar cambiando, porque pensando un poco me percate de que cada una de esas veces que no habíamos podido seguir me había despertado, como si hubiese ido inconscientemente cortando mi sueño, para ir poco a poco aterrizando, pisando el firme suelo.

martedì, dicembre 05, 2006

donde dijimos

A un general; dictador; fascista; asesino; torturador; represor; que se burla de la justicia; que evade impuestos; que en los últimos días de su vida, anciano y decrepito, reconoce ser responsable de tantos crímenes pero no pide perdón ni muestra el mas mínimo arrepentimiento; que solo se muere si se le acerca algo o alguien relacionado con lo judicial y con sus múltiples causas abiertas; a una ‘cosa’ así solo me queda desearle, se muera ahora o dentro de un tiempo, que hinque bien los cuernos donde quiera que vaya y un buen viaje de regreso a casa, de regreso al infierno y a sus seguidores, que se vayan con él si tanto lo admiran y respetan, y que me da vergüenza compartir con ellos el calificativo de seres humanos.

martedì, novembre 28, 2006

la mela

Pensé que no me daría pena, o quizás no tanta. Intente engañarme a mi mismo. Pero cuando fui a recoger las dos o tres cosas que quería, no pude evitar sentir una infinita nostalgia cargada de mil recuerdos y otra sensación, rarísima, fruto de dejar casi todas las cosas colocadas: el dormitorio con sus colchas, el mueble del salón cargado de vasos y platos, la cocina con las cacerolas y en el baño hasta se quedaban los cepillos de dientes. Era entrar en tu casa que ya no era tuya, con algunas de tus cosas colgadas en las paredes e incluso algún pantalón en el armario, era algo que me lo ponía un poco más difícil.
Y al salir me di cuenta de que nunca podría volver al escenario de aquellos veranos de la infancia que guardo como uno de mis mayores tesoros. Aunque no era nuestro, éramos nosotros los que lo disfrutábamos. Pero ahora solo podré volver a disfrutar de la aquella casa pequeña y que habíamos ido completando poco a poco en mis recuerdos, en mi mente. Solo allí podré volver a ser el niño que se marco las piernas de por vida con las caídas de la BH cross por el carril; el niño que disfrutaba viendo los rayos caer sobre el césped encharcado; el que jugaba con el barro debajo de la encina y el que bebía coca cola bajo un olivo al lado de la carretera a las tres de la tarde en el mes de agosto; el niño que era lo que hoy soy…

domenica, novembre 26, 2006

son mis amigos

Este donde esté, con ellos me siento siempre en casa. Es volver a los recreos en el patio del instituto; a las largas noches de verano sentados junto al puesto de la Paca, viendo la vida pasar; a las fiestas de navidad y a algunos ratos amargos que a veces se asoman.
Son mis amigos de siempre, ni más ni menos que los demás, pero si de más tiempo. Las raras ocasiones en las que ahora nos juntamos, después de que tomáramos caminos distintos, son siempre motivo de risa; de celebración; de jaleo y caos; de bromear con el pasado echándonos en cara alguna cosa de hace muchos años que ya no duelen; de reírnos de las situaciones surrealistas en las que nos vemos inmersos en el presente; y de imaginar desvariando lo que nos puede suceder en el futuro. Es el momento también de perdonarnos muchas de esas ocasiones en las que perdemos los nervios, en las que alguno se pasa; y es que no es fácil que en un grupo de más de quince personas este todo el mundo de acuerdo y muchas veces hay que ceder en algunas parcelas, como si fuera una gran pareja.
De esas raras ocasiones, como el viernes, salgo con el corazón algo más tranquilo y sosegado y con una sensación de felicidad que me ronda por unos días. Alegre de saber que para lo que necesite están ahí y yo para ellos. Saber que ‘no te quedas nunca solo, siempre hay con quien compartir’ todos esos momentos que están por llegar, desde la Nochevieja a las bodas, pasando por alguna ruptura, espero que algún bautizo y alguna sorpresa en cuanto a la orientación sexual de algunos.

mercoledì, novembre 22, 2006

sentimientos (con)sentidos

Cuando dos personas parecen sentir lo mismo la una por la otra, existe la posibilidad de intentar algo, por muchos kilómetros de distancia que haya entre ambas y una de las dos tenga que atravesar medio mundo. Tiene sentido seguir solo por que te sientes feliz, porque se disfruta aunque le robemos horas al sueño y bostecemos sin problema alguno por la mañana, cuando casi se nos cierran los ojos, con una sonrisa tonta en los labios, susurrando algún nombre que nos evoca la madrugada. También porque la otra persona lo hace, demostrando así que las nuevas tecnologías no solo sirven para aprender a fabricar bombas y fomentar la pornografía infantil, sino para dar una dimensión que va mas allá de nuestro mundo circundante y nos lleva a otras realidades, que puede dar lugar a un ‘lo nuestro virtual’. Y eso es ya mucho.
La inutilidad y la tontería son las historias de amor cojas y no correspondidas que no llevan a ninguna parte y que algunos se empeñan en prolongar sin sentido, hasta que un día, mientras un halo de nostalgia les recorre el cuerpo desde los pies a unos ojos que se ponen brillantes como si un bostezo acabara de sacudirlos, piensan que las cosas están bien como están y que las historias que aportan pero solo a medias no tienen sentido.
El sentido que si tiene lo que nos devuelve a la vida y nos deja sedientos y jadeantes, sin tocar, sin besar, sin probar; solo con un poco de voz que nos llega del altavoz y alguna imagen difusa que se cuela en nuestras retinas desde la pantalla. Esas ocasiones que acercan aun más a las almas gemelas y que hacen que te desee siempre lo mejor mi niña, porque tú te lo mereces.

martedì, novembre 14, 2006

ni arre que trotes ni só que te pares

Para para para. Echa el freno. No empieces, que ya eres grandecito. No te das cuenta de que siempre haces lo mismo. Conoces a alguien, quedas, te parece mono y empiezas a recrearte. Y no te cansas, por mas palos que te llevas. Subes y subes hacia un punto desde el que luego la realidad te tira de una patada para estrellarte contra el suelo. Menos mal que, aunque con agujeros, siempre llevas el paracaídas. Por cierto que a ver cuando lo zurces, que esta cada vez mas viejo y gastado.
Como un globo de a duro, de esos que vendía la Perfecta, que hinchas e hinchas pero al que nunca puedes hacerle el nudo. En algunas ocasiones no te dejan ni sacarlo del bolsillo. Quizás mejor así, cuando uno no pierde aliento hinchando un globo que casi siempre, o esta pinchado o alguien explota; aunque el mal sabor de boca es igual, suele durar menos. No esta la cosa como para desperdiciar aire por más que a veces nos empeñemos en hacerlo, aunque sepamos que el globo esta pinchado. Claro que siempre podemos intentar ponerle un parche…

mercoledì, novembre 08, 2006

en la orilla

Sabe que llegara una ola que se lo llevara de nuevo, que lo volverá a sumergir en el ir y venir de las olas de su mente. A ratos lo llevaran a las profundidades, donde el aire le falta, donde no hay mas que oscuridad; y solo de vez en cuando lo dejaran asomar la cabeza, para coger un poco de aire, para no dejarlo morir del todo.
Pero ahora esta en la orilla, tirado sobre el ultimo agua que las olas dejan en la arena, con la respiración agitada por el bregar, por el cansancio que le producen los vaivenes de los días en la mar agitada.
Aunque le gustaría salir del todo del agua, secarse con una toalla y tomar un poco el sol con la tranquilidad con que lo hacen los demás; sabe que no puede. Sabe que solo él puede arrastrarlo hasta la arena firme y seca, esa que no se hunde bajo sus pies dejando huella, donde el embate de mar solo llega algunos días de tempestad en invierno.
Y es él también el único que puede echar sus redes al mar, y con sus buenas artes de pesca, rescatarlo de las garras de espuma que no lo dejan respirar.
Así que sigue allí, tumbado en la arena. Siempre entre dos realidades, entre esos dos elementos que solo se unen en esa franja sucia y húmeda que queda cuando baja la marea. Donde se encuentran las cosas más insospechadas y sorprendentes a las que cada uno es capaz de darle un valor. Donde se encuentra tirado él, esperando que alguien le de algo mas de sentido a todo lo que le rodea, algo más de sentido a su vida.