domenica, agosto 07, 2011

in ictu oculi

Melómano hasta el punto de dejar de tocar el piano porque le afectaba al estomago lo mucho que sentía la música; viajador incansable que ha recorrido medio mundo, e independiente hasta extremos insospechados.
Su familia: sus hermanos, sus primos, sus sobrinos. Por no molestar y seguir siendo independiente se fue a una residencia, donde ha estado los últimos cinco años.
Ayer temprano estaba aquí, y hoy no quedan de él más que un tarro de cenizas en el sagrario de la capilla de un cortijo familiar, y sus cosas, las pocas que conservaba y no había regalado, empaquetadas en casa de una de sus sobrinas.
Y todo en menos de cuarenta y ocho horas, en las que parece haber pasado una eternidad.

sabato, luglio 03, 2010

Tomás

Procede del arameo: Mellizo. De gran sinceridad, lógicos y escepticos. Tienen un gran sentido de la realidad ¡quieren tocar! Muy concretos, para ellos es siempre ¡si o no! Exigentes amigos, prefieren la familia al ruido mundano. (de una de esas tablillas cutres con el significado del nombre)

Y Tomás se hace preguntas, como si influyen los nombres en las personas hasta tal punto de determinar su forma de ser, de sentir y de vivir. Entiendo que si a uno le ponen un nombre, digamos que especial, este influya en muchos aspectos de su vida. No es lo mismo llamarse Antonio que Cipriano o Telesforo; ni el juego que puede dar en tus compañeros de clase el tener un nombre como los segundos. No es lo mismo tener que deletrearlo cada vez que lo dices o que el/la funcionario/a de turno lo sepa escribir con sus acentos y todo.
Pero por lo demás, ¿puede un nombre (solo el nombre) influir en si una persona es más extrovertida o introvertida? ¿puede un nombre decidir si prefieres la familia al ruido mundano?

Y Tomás se hace preguntas, como si esto es así, como si yo soy todo eso. Empecemos desde el principio.

Mellizo. Ni lo tengo, ni lo soy, a no ser que sea un mellizo de esos cigóticos y este en alguna parte de mi cuerpo desde hace veintinueve años.
Sincero. Lo que se dice sincero, no siempre; que a veces puedo ser falso como una moneda de tres duros.
Lógico. Si, lo manda mi cabeza, aunque no por ello me deje algunas veces llevar por el viento. Más bien soy tranquilo que lógico.
Escéptico. Es que el evangelio nos hizo mucho daño a los Tomás. Y el santo del día de hoy mucho más. Pero si, en muchas y para muchas cosas de esta vida lo soy. No me creo ni lo que me cuentan los telediarios, y vosotros tampoco deberíais creerlo. Y por lo general no estoy de acuerdo ni con mis propias opiniones. Difícil, si, pero que le voy a hacer.
Tocar. Claro que quiero ¿no te jode? ¿Y quien no? Aunque muchas veces me conformo con mirar.
Concreto. Siempre si o no. Ni de coña. Quien me conoce sabe que soy indeciso hasta cansar a los que me rodean. Me gustan los grises y todos esos colores que al mezclarse con el blanco, el negro y con otros colores dan lugar a muchos más matices.
Exigentes amigos. Si, porque no, pero no para todos mis amigos soy exigente, no a todos les exijo lo mismo, y no a todos les tengo en cuenta de la misma manera sus meteduras de pata.
Prefieren la familia al ruido mundano. Si tenemos en cuenta que mi familia, es mundana y ruidosa, no la debería preferir; pero todo depende del día, por lo general no prefiero el ruido, pero si prefiero lo mundano.

¿Algo que añadir? ¿Alguna pregunta? ¿Alguna respuesta?

Pd. Si, no me llamo Luigi, me llamo Tomás. ¿Seremos mellizos?

domenica, giugno 20, 2010

vacío

Algunos días, cuando hablo de o me vienen a la memoria personas y situaciones cargadas de nostalgia, los ojos lo notan antes que la garganta, que en vez de secarse o compungirse es capaz de soltar las historias que llevo dentro como si soltara lastre, un lastre que no me pesa, que no me cansa, porque está hecho de echar de menos, y echar de menos no es nada, es simplemente vacío.

domenica, febbraio 07, 2010

anda que eres tonta...

Me ha dicho la Tata que estuvo cuando jovencita cogiendo arroz en la Isla, y que es los peores que hay de los del campo. Allí fue una de las primeras veces que guisó algo: un guiso de papas, sin ná; en un perol grande que tenían, y que le vendió platos del guiso a la gente que estaba por allí trabajando; y que la mayoría eran portugueses. Me ha dicho también a sus casi noventa y cuatro años, que uno de los portugueses, cuando se acabó el plato le dijo: “Chica guapa, comida muy buena”, y que el portugués era moreno, con unos ojos muy oscuros, y muy guapo, guapísimo.

Y a mi me han entrado ganas de decirle: “Anda que eres tonta…”

lunedì, novembre 30, 2009

fachadas


Centros históricos, cascos históricos, pueblos con encanto.

Fachadas a conservar, elementos a conservar, fachadas nuevas con mil restricciones que den como resultado una fachada que parezca antigua.

Pero no es lo mismo. No es lo mismo conservar la fachada de un edificio que conservar un edificio entero desde los cimientos al tejado. Un edificio no es solo una fachada, son cimientos (desde los de ladrillo a los de hormigón), son formas de construir (muros de sesenta centímetros de espesor), son los materiales (madera, piedra, ladrillos, mosaico hidráulico) y las formas de habitar (baños y cocinas construidos aparte, a posteriori, anexos a edificaciones más antiguas). Un edificio no es solo la fachada; y sin embargo, es a lo que se terminan reduciendo en muchos casos, perdiendo todo el interés que tendría la puesta en valor de lo existente.

Y lo mismo ocurre con las personas, que se terminan reduciendo a fachadas, mentes vacías, sin contenidos, preocupadas solo por la estética y con dos o tres ideas manidas (¡que casualidad!) compartidas por casi todos; desde los gustos musicales a los literarios, pasando por el calzado y los peinados. Modas hechas para veletas que se desplazan por ciudades de cartón piedra.

Y algunas veces, y muchas veces, me da miedo formar parte de ellos y entrar (si es que aun no lo he hecho), en su juego.

giovedì, agosto 27, 2009

mi playa

La ‘familia’ (mejor podríamos llamarla reunión) de la mesa de al lado del chiringuito se compone de:
- dos extranjeros de unos cincuenta años, que esbozan unos planos en unos folios sueltos.
- una extranjera con bañador negro, colgante étnico, gafas de sol oscuras y pelo corto cobrizo, a la que de vez en cuando los dos anteriores le enseñan y explican los esbozos.
- una pareja joven con su hija de pocos años.
- otra extranjera con el pelo rizado oscuro, alta, delgada y toda vestida de blanco.
- dos chicos jóvenes con pinta de drogarse abundantemente.
- un español lleno de tatuajes y con varios piercings que pasa siete meses en el extranjero: India, Birmania... comprando cosas que luego vende durante el resto del año, que pasa en la playa, aunque a principio de verano lo vieron regalando todo lo del puestecillo porque estaba arto.

Nos damos cuenta de que están celebrando un cumpleaños, porque después de comer, mientras cantan una especie de cumpleaños feliz ¿en alemán? sacan una tarta. Cuando terminan, vuelven a cantar cumpleaños feliz, esta vez en español, acompañados de uno que toca la trompeta.
Mientras devoran la tarta, el de la trompeta se mete en el chiringuito y empieza a sonar música pasada de moda, y una tras otra, van sonando todas las canciones de Matt Monro... con el mar de fondo, la arena bajo los pies, más gente de la que me gustaría y la suficiente como para dejarme disfrutar del momento.

domenica, luglio 19, 2009

frutos

Ni los fines de semana ni las semanas tendrían sentido sin las mañanas de los sábados. Esas mañanas que empiezan a tu lado en la cama, cuando el gato me despierta saltando sobre mí y comienza a ronronear hasta que me termino levantando.

Las mañanas de los sábados nos llevan a abandonar tu casa aun con los ojos pegados camino de La Cacharrería, donde María nos acompaña en el desayuno que se alarga casi siempre un café más. Después vienen los paseos, las idas y venidas comprando en el provisional mercado de la Encarnación, en alguno de los 20 duros de la zona o echando un ojo en las librerías de viejo.

Todo para terminar con algunas bolsas tomando un botellín fresquito fresquito a 60 céntimos en la puerta de la Amalia, hablando como tantas veces de ese futuro que vamos planeando poco a poco. Mientras espero ese futuro disfruto de todos y cada uno de los minutos que paso contigo; como este mismo en el que duermes en el sofá detrás de mi.


A veces, buscar en los discos duros, da sus frutos.

mercoledì, maggio 06, 2009

las cosas claras

Hay días en los que solo quiero que pase el tiempo, los meses unos tras otros en el calendario, las estaciones tan rápido que no nos de tiempo a notar los cambios de temperatura. Otros días no, otros días me gustaría encontrar algún modo de parar el tiempo para poder disfrutar de todo, hacer lo que tengo pensado, compartir más con algunos de los que me rodean y buscar el momento para contactar con quienes están lejos o dar marcha atrás para recuperar a algunos que por desidia quedaron en el camino. Y hoy, a esta hora, cuando escribo después de tanto tiempo, solo tengo una cosa clara, que me voy a la cama.

mercoledì, febbraio 04, 2009

anda y ves

Lo ves, te lo dije, que con una sonrisa no se compra el pan; que en la panadería no valen tus miradas lacónicas, ni siquiera las lascivas, para conseguir el kilo cortado que nos alimente durante esta semana.
¿A santo de qué creías que iban a regalarte a ti lo que a los demás les cobran? ¿Te crees tan especial?
Pues que sepas que no eres más que un regala oídos, que dice blanco al que quiere oír blanco y negro al que quiere oír negro; siempre con tu sonrisa simplona de satisfacción, como si no nos diéramos cuenta de que nos tomas el pelo.
A ver cuando espabilas, coges los tres cochinos duros que tienes en la hucha del cerdito y te los gastas en comprar el pan, que es lo que nos hace falta, y no el horno ese de juguete con el que piensas hacer pan para vender en el barrio. Que ya sabemos lo que le pasó a la lechera.

giovedì, gennaio 15, 2009

frío

A pesar de que veo que no me da tiempo a nada; de tener que hacer mil cosas y no terminar ninguna; de esa sensación extraña de desear que llegue ese día al que ya se que no llegare a tiempo, sino corriendo, con la lengua fuera. Ese día en el que este todo que ahora ocupa la mayor parte de mi tiempo se acabe, aun cuando sea algo que no se acaba nunca, que a uno casi le quitan de las manos ‘in extremis’, por cumplir unos plazos. A pesar de las ganas de disfrutar de cada instante, de vivir esos momentos que los días que van pasando me regalan; a pesar de todo eso quiero que se vaya este frío, este frío que nos da dolor de rodillas, que se me mete en los pies, que se me cuela por las rendijas de la ventana encima de mi cabeza mientras duermo, ese frío que hace que estar aquí sentado sea un poco más incomodo, pero que me mantiene a la vez y a ratos, un poco despierto; algo que muchas veces, me hace falta.

martedì, dicembre 16, 2008

refrescamientos

Esta mañana no lo he podido resistir, ha sido como una especie de impulso extraño, como si alguien me moviera en vez de moverme yo mismo. Cuando me iba a meter en la ducha, había empezado ya a sonar el ‘Gavilán o paloma’ de Pablo Abraira que últimamente me ha dado por poner cuando me ducho; pero de repente, como una especie de iluminación, me he ido a la estantería de los cedes y he buscado ese que no tiene carátula y que grabe hace unos años. Ese cede que me hace reír un poco en estas fechas que a veces se presentan tristes y ojerosas… y le da una visión distinta a algunas historias, a algunos pasajes de esa tradición de la anunciación, embarazo, parto o alumbramiento, adoraciones y huida a Egipto. Un cede que hace que me olvide un poco de las cosas que menos me gustan de estos días que se acercan…


mercoledì, novembre 19, 2008

no me gusta

No me gusta llegar del trabajo con la mente a media carga, incapaz de concentrarse lo suficiente como para sacar algo en claro después de una noche en la que algunas palabras, algunas ideas, algunas cosas solo han dejado de resonar en mi mente cuando dormía. No, no me gusta, pero a la vez me cuesta trabajo decidir que camino tomar, a pesar de saber que tengo que tomar alguno. No me gusta no estar aquí ni allí, mi apatía general, mis desganas particulares, mis faltas de interés, mis silencios prolongados, mis si pero no y mis viceversas. No me gusta cuando estas conmigo, a pesar de que yo hace días que no estoy.

mercoledì, ottobre 15, 2008

tiempo

No la ves, esta ahí, ahí, delante de ti. Está delante tuyo y no la ves. Se te escapa, y no la ves, y no la sientes, y no te das cuenta de que cada momento que pasa es un momento menos, un instante fugaz que no volverá, que se perderá para siempre en ese mar de momentos sin vivir, sin captar, sin disfrutar. Las horas pasan convirtiéndose muchas en horas perdidas en las que no se disfruta; horas sin vivir intensamente. Nos pasa a todos, no lo neguéis, todos tenemos esa sensación de tiempo perdido en esas cosas que nos apetece poco hacer o al volver a la rutina cuando hemos disfrutado de un fin de semana ¿Y que hacer? ¿Dejar de trabajar o de dormir por exprimir con ansia todos los segundos, o dedicarnos solo a los que nos dejan libres el trabajo, el camino a casa, la compra en el súper…? Mejor disfrutar de todos los momentos que podamos, de los que pasan en el trabajo, en la compra… o simplemente escuchando un poco la música que más nos inspira.


mercoledì, settembre 03, 2008

pasar o no pasar...

Dicen que a uno su familia le toca, pero que las amistades las elije. Eso es así hasta un cierto punto, porque hay personas que nos acompañan en este largo camino (o corto, según se mire) desde hace muchos años, por lo que se las puede considerar amistades, pero a los que durante muchas épocas del año, lo que te entran ganas es de dejar de tener relaciones con ellas. Alguien puede pensar que es una barbaridad, que las amistades no se clasifican, que eso no son amigos; pero cuando llevan tanto tiempo con nosotros y han compartido y siguen compartiendo con nosotros tantas cosas uno las considera amistades (que no del alma, claro está). Creo que la única razón por la que no rompemos definitivamente con estas personas es por costumbre, porque están ahí, porque si uno las ha aguantado durante quince años, no existe razón por la que dejar de tratarlas los pocos días al año que coincides con ellas; aun cuando la primera palabra que piensas en soltarle es un MADURA o un PIENSA tan fuerte y seco que les haga pasar pagina de una vez. Puede que los que tengamos que madurar seamos nosotros, y pasar de ellos, pero en esa diatriba nos encontramos, y así pueden pasar otros quince años; siempre y cuando no vivamos en la puerta de al lado, entonces la única solución sería mudarnos.

lunedì, giugno 30, 2008

veraneo


Cuando salir a la calle significa correr el riesgo de hundirme en el asfalto reblandecido por el sol y uno tiene que permanecer en casa hasta las ocho de la tarde si no quiere correr el riesgo de terminar derretido como la bruja del Oeste; vienen a mi mente los veranos de mi infancia. Veranos largos, de dos meses, que transcurrían sobre todo en La Mela. Levantarme y meterme en la alberca con los ojos aun pegados, esperar a que se despertara mi prima Adriana, esperar a que Ana Mari apareciera en su bicicleta verde para tomarnos el aperitivo… era otra forma de medir el tiempo, otros ritmos, era hasta otra forma de respirar. Las tardes de calor las podíamos pasar entre la piscina y el porche jugando al Monopoly o al hotel, o escaparnos en bicicleta sin dejar que vinieran los más pequeños al lago (una especie de embalse para regar que debía de estar lejos pero que seguro que no lo estaba tanto). Esas eran unas verdaderas vacaciones, un verdadero verano, cuando la mayor preocupación era no caerte de la bicicleta porque el alcohol escocia y la novedad era pasar del mercurio cromo a la cristalmina.

martedì, aprile 08, 2008

breves momentos

Ni los fines de semana ni las semanas tendrían sentido sin las mañanas de los sábados. Esas mañanas que empiezan a tu lado en la cama, cuando el gato me despierta saltando sobre mí y comienza a ronronear hasta que me termino levantando.
Las mañanas de los sábados nos llevan a abandonar tu casa aun con los ojos pegados camino de La Cacharrería, donde María nos acompaña en el desayuno que se alarga casi siempre un café más. Después vienen los paseos, las idas y venidas comprando en el provisional mercado de la Encarnación, en alguno de los 20 duros de la zona o echando un ojo en las librerías de viejo.
Todo para terminar con algunas bolsas tomando un botellín fresquito fresquito a 60 céntimos en la puerta de la Amalia, hablando como tantas veces de ese futuro que vamos planeando poco a poco. Mientras espero ese futuro disfrutar de todos y cada uno de los minutos que paso contigo; como este mismo en el que duermes en el sofá detrás de mi.

martedì, febbraio 19, 2008

los ultimos de la fila

Carmela y Luís han llegado esta mañana nublada del mes de febrero para formar parte del vagón de cola de este tren de locos que un día Tato y Conchita decidieron formar. Más que llegar los han traído, una abertura en su calido nido ha bastado para que empezaran a contar sus días. Entre las histerias de mis tías las mellis y la tranquilidad de mi tío el chico y de mi abuela, hemos pasado de ser veintiuno a veintitrés primos sin dejar de ser una exageración. Pero que más da el número cuando sabes que siempre hay alguien para lo que necesites. Con ello cuentan estos dos pequeños que se han convertido desde hoy en nuestros ojitos derechos.

martedì, gennaio 22, 2008

diferente

Acabamos de terminar de comer: pasta carbonara y tortilla de cartón con sabor a microondas, todo regado con mucha cerveza y algo de tinto. El calor que entra por la ventana y se une al que he cogido del sol que me ha dado viendo las ruinas de Baelo Claudia me tienen amodorrado. Me he tirado en el sofá, pero no me duermo. Cuando me dicen que se van a la playa, estando tan cerca no puedo negarme. Y cuando me dicen que se van a bañar, s eme antoja, a pesar de estar a mediados de enero. La cerveza me ayuda, y me pongo el bañador, ese rojo tan pasado a la vez que tú te pones el que le hemos quitado a mi hermano. Le paso a Sergio unos calzoncillos que no lo parezcan tanto porque no se ha traído bañador. Bajamos a la playa con cuidado de ponernos en ese pico de la escalera del mejicano que vuela y del que no me fío. Al llegar, zapatos fuera, gafas fuera, camiseta fuera, y la orilla. El agua esta fría, helada, pero apetecible, así que nos metemos poco a poco aun a riesgo de que se nos corte la digestión. Nadamos un poco, pero muy poco, y al salir, la sensación que se produce en el cuerpo cuando se va calentando poco a poco y que trasladamos a los demás, es definida por Migue como estado de shock. En ese estado deben encontrarse mis pies, menos mal que vamos a dar un paseo hasta donde podamos. Andamos mientras la arena pica en las piernas por culpa del levante que ha saltado esta mañana (Cádiz y sus dos mares, la mare que parió al poniente y la mare que parió al levante) pero al llegar a la punta tenemos que darnos la vuelta porque la marea esta alta y no se puede pasar hasta la playa de las cortinas. Otra vez será, porque volver volveremos y espero que pronto. De vuelta a los apartamentos, por la playa soy consciente de que alguna cosa buena tiene vivir en este feudo sureño y de que quizás, lo del cambio climático no sea tan malo como lo pintan…

venerdì, gennaio 18, 2008

y este fin de semana...

...este fin de semana playa, a pesar de que no sea como esta aquí porque es invierno. Playa por fin, por fin una promesa cumplida.
Te lo debia. En unas horas, estaremos allí...

giovedì, dicembre 27, 2007

más vale tarde que nunca

Es un poco tarde para andar felicitando la Navidad, pero aun no es tarde para felicitar el Año Nuevo. Esto de no tener ordenador (aparte del de mi hermano, que lo tiene cogido todo el día y parte de la noche) y el no ponerme mucho, me aleja de los blogs y muchas veces de escribir. Espero que no se me haya olvidado.
Estas fechas, que desde hace tiempo me llegan como de sopetón o por sorpresa, cada vez me hacen menos gracia. Me reúno con la familia porque hay que reunirse, como turrón y polvorones porque es lo que toca y canto algún que otro villancico porque en el fondo me gustan; pero no puedo pasarlo bien por obligación y mucho menos cuando lo único que pienso es en que tengo que coger el coche para ir de La Motilla a Sevilla y que el camino puede estar lleno de civiles que me quiten la libertad que muchas veces me da el coche (aunque me altere cuando lo cojo por Sevilla).
Dejo de gustarme la Nochebuena (la pasamos con la familia de mi madre, unos veinticuatro) cuando el año que faltaba mi bisabuela y al año siguiente aun menos porque mis primos ya no la celebraban con nosotros. Curiosamente, el odio que le he dio cogiendo a la Nochebuena es inversamente proporcional al día de Navidad que pasamos con la familia de mi padre (somos cuarenta y pico), donde ya no se notan las diferencias de edad entre los primos y algunos tíos y uno puede terminar de cervezas y cubatas por la Alfalfa o cantando villancicos en casa de mi tía Pilar, a pesar de que al día siguiente haya que trabajar.
Me gustan los villancicos si. No se en otras partes de España, pero aquí en Sevilla aun se llevan, y se cantan, desde los más generales y que conoce todo al mundo a los autóctonos de los pueblos de cada uno. Los hay por bulerías, flamencos y hasta uno que ha sacado una comparsa de los carnavales de Cádiz. Pero a mi los que más me gustan son los que tienen referencias locales, como ese que dice: 'En el Arco de la Macarena la rueda de un carro a un niño pilló...' a pesar de que el que más canta la familia de mi padre sea: 'En el cielo se alquilan balcones para un casamiento que se va a hacer, que se casa la Virgen María con el patriarca Señor San José...'
Pero estas navidades siendo iguales en su forma son distintas en el fondo. Son como nuevas siendo igual de tradicionales y rancias que siempre. El regalo llego por Mayo, y no importa lo que venga el día de Reyes. No pienso eso de: 'un año más que se va', porque no es un año más, y se que el que esta apunto de empezar tampoco lo será.
Lo único que espero es que sea así para los que me rodean, para las personas a las que aprecio en mayor o menor medida. A los que están cerca estando lejos y a los que están lejos estando cerca, y que el año que viene estén todos cerca. Queda cursi, pero a veces soy un poco cursi, así que: Mis mejores deseos para todos. (Pensad que podría haber sido peor y haber dicho: Mis mejores deseos de paz, felicidad y amor para todos.) Y FELIZ AÑO NUEVO.