martedì, giugno 28, 2005

Erasmus, mi primera vez y Carlinhos Brown

Viernes noche, botellón erasmus, cita inaplazable (ya se están yendo casi todos) y la verdad, tenia ganas de correrme una juerga (no penséis mal, antes dejadme terminar la frase) así. Y se cumplió, claro esta. Llegue a casa de día, a las 7'30 de la mañana, que no me hizo falta ni taxi ni nada, porque me vine en autobús de línea, dando cabezadas del sueño. Lastima no volver acompañado de uno de esos guiris, de esos rubios, o morenos, altos o bajos y cachitas; con unos ojos increíbles y con los que el idioma seria lo de menos.
Al día siguiente me levante bien, aunque no lo parezca, y fui capaz de llegar al centro. Iba a tener lugar mi primera vez, mi primera cita, y encima a ciegas. Me callo nombres, creo que no hacen falta (a buenas horas me callo, si). Vueltas por el centro, tapas y alguna que otra cerveza. Un ¿a quien te pides?, gustos similares, un camarero con ojos que daban miedo y a por el que quizás me pase (que para eso me miró como me miró). Otros dos besos torpes, o quizás esta vez menos torpes (que sepas que tus ojos para nada dan miedo), y corriendo a casa, a cambiarme corriendo también, para ir al supermercado: ron y coca cola. Ah y hielo; no tenemos; ¿no hay hielo?
Increíble, Carlinhos puede más con el hielo que el calor. A la Palmera, a la bulla, a la marabunta, a mezclarse con la gente y pasar calor. Por una vez, todo el mundo unido: los de Sevilla y los de los alrededores y más allá; pijos, hippies, canis...; homosexuales, heterosexuales y bisexuales; todos juntos con Carlinhos. Si la globalización solo fuera esto, que bienvenida le daba.
Las copas; el hielo; el hielo que se iba derritiendo; la mochila que se iba mojando; el ron que cayó en mi cabeza de forma fortuita; el agua que salía del hielo que poco a poco usábamos para refrescarnos los cogotes y la espalda... y que termino regando a todos. Al principio era solo agua pero conforme se acababa el agua fueron regándonos otros líquidos menos elementos: coca cola, cerveza, tinto (con limón), fanta y casi cualquier cosa liquida que por allí hubiera. Una euforia provocada no solo por el alcohol, (nada de drogas, conste), sino también por la música, por la masa de gente, por la compañía, por la diversión por diversión... Y así por tres horas, andando, Avenida de la Palmera hacia el campo del Betis. Rodeado de torsos, de caras, de ojos, de cuerpos…
Hasta que Carlinhos se calló, y se acabo todo, y te entra como pena, se baja un poco la euforia y te das cuenta de que están empapado en no sabes que extraña mezcal de cosas. Ojo, dos chicles y dos colillas y eras el suelo de un bar a las 6 de la mañana. Y decides tomar algo, unas cervezas y algo de comer (patatas de paquete, que la cocina esta cerrada). Y al final otra vez a las 7 de la mañana, de día (soy lo peor, soy lo peor); después de andar desde Heliopolis al Puente de Triana buscando un sitio para desayunar (que jamás encontramos); después de una hamburguesa (de esas que mas vale no pensar en que comes) en los jardines de las Delicias; de llevarme unos cuantos vasos (6, soy lo peor, soy lo peor) en la mochila a casa; después de encontrar un montón de fotos de carnet, un tubo de vaselina y no se que mas por la calle y pegar las fotos con la vaselina en un semáforo; y después andar más (coño, toda la noche andando) hasta casa.
Y al día siguiente, quien tenía cuerpo de más. Pues nadie en realidad, pero nadie llego a casa las 2 de la mañana después de una cenita en San Marcos con sus compañeros de primero en la facultad.
Y al día siguiente si, al día siguiente si que nadie tenia cuerpo, pero había que trabajar.

4 commenti:

mikgel ha detto...

Esto es un no parar, incomentable si se entra en detalles. Aprovecha, que pa luego es tarde. Ya te cuento en privado.

¡He sido el primero!

Un beso.

Mirador ha detto...

¡¡¡Listo porque yo estaba entretenido con el autor, que si no...!!!
Se me ha puesto a mi el mal cuerpo resacoso, con solo leerlo.
Un beso.

Anonimo ha detto...

eres divino!!!la verdad es que yo yegue a eso de las 9.30 de la mañana, con unas ojeras que me yegaban al suelo.Pero me lo pase de escandaloo!!Por cierto, consegui desayunar al ir para casa, un cafelito y una tostadita.

luigi ha detto...

Que suerteee! y yo sin desayunar y jartito de andar por toda Sevilla. Jejeje.
¿Pero quien eres tu? ¿Pero que invento es este? Jajaja

Yo soy un chico con suerte,
y estoy divino de la muerte.
Te lo juro por Louis Vuitton,
que contra la depresión,
quema la Visa,
vive deprisa.
Esta es la solución.

Jajaja